viernes, 23 de septiembre de 2022

Vamos a intentar desviar un asteroide de su trayectoria

El próximo lunes 26 de septiembre, la NASA retransmitirá en directo el primer experimento que se realiza para saber si podemos desviar de su trayectoria a los asteroides que se dirijan hacia la Tierra y así evitar su impacto en nuestro planeta y sus consecuencias.
 
El objetivo elegido es un sistema binario de dos asteroides, Didymos (780 metros de diámetro) y Dimorphos (160 metros de diámetro) y será este último contra el que se estrellará la nave DART (Double Asteroid Redirection Test o Prueba de Redireccionamiento de un Asteroide Binario) con la esperanza de que la colisión empuje a Dimorphos a una órbita más cercana alrededor de su compañero mayor, Didymos, acortando su período orbital, de casi 12 horas, a unos pocos minutos.
 
El impacto se producirá a 11 millones de kilómetros de la Tierra, a una velocidad de 6 kilómetros por segundo, tras un viaje de 10 meses por el espacio hasta llegar a su objetivo. En realidad, ninguno de estos dos asteroides representa peligro de colisión con la Tierra, pero sus características los hacen ideales para esta prueba piloto.
 
Esta es la primera que se realiza un simulacro de tales características, y son muchas aún las incógnitas que lo rodean, incluso si se trata de cuerpos sólidos o de un conglomerado de escombros. Isabel Herreros, que es la única española que participa en este proyecto, comenta que “lo importante es observar cómo reacciona esa roca, saber no solo si se desvía, sino si se fragmenta al recibir el impacto. Eso va a ayudar a definir cuál sería la estrategia a la hora de atacar un meteorito en un caso grave", y añade que “a lo mejor resulta que hay que hacer un choque más lento o que directamente el impacto cinético no es la solución".
 


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jueves, 22 de septiembre de 2022

No te cambies de compañía de luz o gas sin haber leído antes esto

Si estás pensando en cambiarte de compañía de luz o gas para abaratar algo el importe de los recibos, ni se te ocurra hacerlo sin haber leído antes lo siguiente:
 
Lo primero que tienes que hacer es mirar en alguno de tus últimos recibos cuál es la fecha de vencimiento del contrato, pasada la cual dicho contrato se renueva automáticamente un año más.
 
1.- Si ese contrato vence a partir de mayo de 2023, entonces puedes cambiarte a la compañía de luz o gas que prefieras, porque ya vienes pagando el súper impuesto oficial que se ha inventado el Gobierno y que equivale a un aumento aproximado del 100% de lo pagas por tu consumo real de luz y gas. A ese nuevo impuesto lo llaman “Coste intervención RDL 10/22” (así viene reflejado en los recibos) y supone pagar aproximadamente (porque es ligeramente variable) el doble de lo que hasta hace poco pagabas por tu consumo real (me refiero a la línea de consumo real, no al total de la factura en donde vienen añadidos los impuestos, alquiler de equipos, etc.).
 
2.- Si por el contrario tu recibo vence antes de mayo de 2023 ¡enhorabuena! Aún te faltan unos meses para que añadan ese nuevo impuesto a tus recibos. Sí, porque ese Real Decreto por el que se aprobaba el nuevo y salvaje impuesto entró en vigor en mayo para todas las nuevas contrataciones y renovaciones; sin embargo aquellos cuyos contratos vencían antes de mayo se libraban hasta que llegara su renovación.
 
Las compañías eléctricas de luz y gas, cuando intentan convencerte para captarte como cliente, siempre te ofrecen pagar menos, te ofrecen distintas modalidades y hasta de ponerte cifras concretas de lo que te puedes ahorrar al cambiarte a su compañía… pero ninguna de ellas te habla de esto. Es más, cuando te hacen los cálculos de “a cuánto estás pagando y cuánto vas a pagar con nosotros” se refieren al precio de gas que te cobran ellos y a los servicios que te ofrecen ellos, pero se callan y no te dicen que ese ahorro es muy inferior a lo que supone el impuesto del 100% del Gobierno sobre la partida de tu recibo, esa que refleja tu “consumo real”.
 
No hay ninguna compañía de luz o gas que te diga: “¿Cuándo vence su recibo de luz o gas? ¿Antes de mayo de 2023? Pues si es así, si por ejemplo su recibo vence en febrero de 2023 usted puede ahorrarse pagar ese brutal impuesto cinco meses. Venga en febrero y estaremos encantados de contar con usted en nuestra compañía, pero hasta entonces siga en la suya porque le saldrá bastante más barato”.
 
Más información: https://elcuadernodefisac.blogspot.com/2022/09/esto-es-lo-que-te-va-robar-el-gobierno.html
 


Una selección de artículos e informaciones que reflejan lo que es el verdadero periodismo independiente:
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miércoles, 21 de septiembre de 2022

Más medicina preventiva (cambiar hábitos) y menos sobrediagnóstico

“El siglo XX ha sido muy potente en el progreso tecnológico de la medicina, pero ahora los beneficios de las novedades son muy pequeños y el coste es enorme. Por ejemplo, muchas intervenciones quirúrgicas han triplicado su duración respecto a las de los años noventa, por robotizarse. Por tanto, el número de quirófanos necesarios aumenta. El robot hace la cirugía mucho más complicada, mucho más cara, mucho más prolongada, y los resultados no son mejores que sin robot. Pero los industriales quieren vender sus inventos, y los políticos y los ciudadanos se dejan deslumbrar. Así es el tecnoutopismo”.
 
Son palabras del Dr. Antonio Sitges-Serra, con más de 40 años de experiencia ejerciendo la cirugía y la investigación, y por cuya consulta han pasado miles de pacientes. De este “tecnoutopismo” nos pone otro ejemplo: “Un robot para operar próstatas supone un gasto inicial de un millón y medio, y unos mantenimientos anuales de más de 100.000 euros. Más el coste de enseñar a los médicos a usarlo. El gran problema de la sanidad es el incremento de los costes: el coste aumenta cada año, en gran parte porque se compran productos innecesarios, pero glamurosos”.
 
 Y a continuación nos habla de otro de los grandes “tecnoutopismos”: “La mal llamada 'prevención del cáncer de mama' es un ejemplo brutal. Yo digo que es mejor olvidarnos de las mamografías y dedicar esos recursos a poner más guarderías, para que las mujeres puedan parir antes. Influye más en que no mueras de cáncer de mama que adelantes la maternidad que 20 mamografías en 20 años. La medicina preventiva tiene que ver con cambiar hábitos sociales malos para la salud, y no con someter a todas las mujeres a escáneres gratuitos a partir de los 40 años”.
 
“A lo largo de la vida de una mujer –continúa-, entre los 40 y los 90 años, tiene un 10 por ciento de posibilidades de morir de cáncer de mama y un 90 por ciento de morirse de cualquier otra cosa. Es decir: la mamografía trata con una enfermedad de poca prevalencia. Eso para empezar, pero, además, se han hecho estudios comparados: mil mujeres mamografiadas y mil mujeres no mamografiadas. Pues bien: en un grupo se mueren cuatro, y en el otro se mueren cinco. Quien hace mamografías, dice entonces que ha muerto un 20 por ciento menos, pero esto es una trampa: una enferma de mil no justifica que a las otras 999 mujeres les hagas una mamografía al año. Pero hay más: de esas mil mujeres mamografiadas, 200 dan alguna vez el falso positivo. Es decir: que les tienen que repetir la mamografía o hacerles una biopsia. Finalmente, un 5 por ciento de estas mil mujeres mamografiadas sufrirá una masectomía improcedente. Así que es mejor para las mujeres que no les hagan mamografías”.
 
Por eso incide también en otro de los grandes problemas: la interpretación: “La lectura radiográfica de una mamografía o de cualquier otra cosa te exige experiencia. Si no la tienes, vas a levantar falsos positivos. Las máquinas siempre necesitan profesionales formados, y la innovación constante juega en detrimento de la curva de aprendizaje de los médicos, y por tanto en contra del paciente”.
 
Como hemos reflejado en esta serie de tres artículos con declaraciones del Dr. Antonio Sitges-Serra, para mejorar la salud lo que hay que hacer es cambiar hábitos en vez de recurrir a tantos medicamentos y revisiones con máquinas sofisticadas que sólo conducen al sobrediagnóstico ya  deteriorar la salud y la calidad de vida de los pacientes.
 
Por eso, este especialista, que se ha atrevido a publicar un libro titulado “Si puede, no vaya al médico”, sigue luchando contra los mayores males que afectan a nuestra salud: la hipocondría, la ultratecnificación y el sobrediagnóstico.
 


Una de esas biografías que vale la pena conocer:
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